CategorÃa: Otros
Imaginemos un mundo donde…
Imaginemos un mundo donde, Washington, Nueva York, Miami, Los Ángeles, San Francisco,
Boston, Chicago, y Detroit sean bombardeadas por libios, iraquíes, afganos, nor vietnamitas, salvadoreños, etc. Imaginemos un mundo donde peruanos, ecuatorianos y bolivianos saqueen el oro de los bancos centrales europeos, imaginemos un mundo donde en los museos egipcios estuvieran el Big Ben y la Torre Eiffel, imaginemos una Europa esclavizada por africanos; y europeos rubios y altos, vendidos como mercancía. Imaginemos que en las universidades europeas leen a Borges y Eduardo Galeano, imaginemos que el guaraní es la moneda internacional de cambio en vez del Dólar. Imaginemos que el mundo se comunica en mapuche, aymara o en otra lengua latinoamericana, imaginemos que no se condene a los países que exportan droga sino a los que la compran, por ser los financistas,
imaginemos a la celeste y blanca, con su sol en el medio, flameando sobre el palacio de Buckingham… quizá, si pudieran imaginar todo esto, los ingleses entenderían porque deben irse de Malvinas, las Sándwich y las Georgias del sur.
2 de abril, Día de la soberanía argentina en el Atlántico sur.
Sobre el mito de la libertad de prensa
Sobre el mito de la libertad de prensa
Uno de los fundamentos del mal llamado sistema democrático es la libertad de prensa. Este derecho implica la libre circulación de ideas y noticias. Analizando esta libertad nos encontramos con distintas objeciones.
Por un lado, la libertad esta truncada por los mismos sujetos que no cuentan con las capacidades para acceder a las distintas informaciones, y por el otro lado a los que podemos llamar productores de noticias.
Los receptores encuentran limitaciones fácticas, por ejemplo el analfabetismo para acceder a los medios impresos. Y por el otro están las limitaciones en la comprensión. Estas limitaciones dependen también en parte de los productores, que pueden utilizar lenguaje grandilocuente y técnico que escapa a la comprensión de la mayoría de los mortales.
Hasta acá se analizaron cuestiones técnicas dejando de lado las ideológicas, que son las que son realmente materia de análisis comúnmente. Listas negras que funcionan durante las dictaduras fueron y son el objeto de repudio colectivo, ya que el gobierno, mediante la coerción limitaba la expresión.
Hoy en democracia, y con un grado de “libertad” mayor nos encontramos que la libertad de prensa no es tal. Los censores oficiales apoyados en ideologías fueron sustituidos por censores privados fundados sobre el lucro económico que utilizan a expertos en mercadotecnia y lobbystas como herramientas para maximizar las utilidades. ¿Quién podría negar esta realidad?
En lo visto hasta acá pareciera que el discurso de la libertad de prensa es solo un discurso utilizado por oligopolios y Trust en contra de otros sectores sociales. La necesidad de ampliar mercados y eliminar competidores implica la replicación de noticias en medios que se presentan ante la sociedad como competidores.
Si la democracia se fundamenta en gran parte en la libertad de prensa, y esta libertad es lo dicho hasta aquí, se esta en un grave problema ¿Qué democracia puede ser real si su base es falsa?
Por suerte no todo es tan oscuro y hay esperanza en las nuevas tecnologías con Internet a la cabeza que permite a más personas emitir sus noticias o pensamientos, con minima inversión, ampliando el abanico de posibilidades a los consumidores. Sin lugar a dudas esto no es suficiente, sigue habiendo millones de analfabetos tecnológicos que no pueden participar de esta tecnología. Por lo tanto, todo gobierno que se jacte de republicano y democrático no puede obviar la educación de las masas.
Sebastian Florindo
17 de diciembre de 2008
A un año de la tragedia
A un año de la tragedia
El viernes 30 de diciembre de 2005 a la madrugada estuve en el santuario de Once y sin pensarlo termine acongojado. Realmente no puedo entender como chicos de 12 años murieron. Creo que esas son las verdaderas victimas, por mas que no sea
políticamente correcto decirlo. Seria muy importante que haya justicia, que acusar a Ibarra no implique la inocencia del que prendió la bengala, que la condena a Chaban no sea la exculpación de todos aquellos que callaron, que de una manera u otra fueron cómplices, sean policias, funcionarios o amigos de los que en afan de divertirse, con una sonrisa cómplice, se olvidaron de lo mas importante, LA VIDA. Por que no puedo entender como la muerte parece expiar todos los pecados, como una madre deja a una criatura en una guardería improvisada en un baño. Por que no puedo entender como hay gente que siga apoyando a Ibarra o Callejeros, por que no puedo entender como muchos siguen como sin nada espero que alguien me lo pueda explicar. Por que quiero entender tantas cosas me entristezco.
Quiero soñar, quiero soñar que mas alla de la justicia penal o civil haya una justicia ética, que nos demos cuenta que cada uno de los mas de 194 muertos no son iguales. Que había niños realmente inocentes, indefensos. Quiero soñar que esto si de algo puede servir, que sirva para tener una mejor sociedad, llena de ciudadanos mas responsables, donde la vida sea mas importante que un rato de diversión. DONDE LO JUSTO SEA DE TODOS POR QUE TODOS APLICAMOS LA JUSTICIA EN LO QUE NOS CORRESPONDE, NO POR QUE ESPERAMOS QUE OTROS LA APLIQUEN, quiero soñar con esto.
Sebastian Florindo




02.04.11 16:33:23, 