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Mirada en los limites de Fuerte Apache

por Sebastian Florindo Email

Mirada en los limites de Fuerte Apache

Quería compartir una experiencia que tuve hoy. Pase por el borde del barrio Ejercito de los Andes, mas conocido como Fuerte Apache. Esta vez no me baje del colectivo sino que seguí de largo hasta el Hospital Posadas. A la vuelta ya era muy tarde para caminar por el Fuerte. Lo que vi en el fugaz paso del colectivo me impacto y, quizá por el hecho de conocer distintos barrios de monoblocks y considerados peligrosos, me dejo pensando.

Vi varias barras, patotas, grupos de jóvenes con actitud desafiante, respire un aire “denso” a pocos metros gendarmería custodiando el complejo, con sus armas que también es una especie de actitud desafiante. Los unos como sabiendo que no deben salir de ahí, los otros como sabiendo que no deben entrar ahí, ambos expectantes.

Reflexiono ¿Qué es lo que hace que ese barrio sea considerado inseguro? Quizá la violencia, quizá la ausencia del estado, quizá el desempleo crónico. Pero lo mas seguro es que todas estas cosas se combinen en un coctel explosivo. Seguramente el desempleo crónico haga que los jóvenes tengan tiempo libre para tomar una cerveza; quizá el uso de drogas haga que los empleadores no quieran contratar a los habitantes de este barrio. Quizá la injusticia que viven los niños desde que nacen se transforme en resentimiento y el resentimiento en violencia ¿Quién contrataría a alguien que presume violento? Y el circulo vicioso se retroalimenta.

El estado podría ser el actor que rompa este circulo vicioso, dando educación, creando condiciones laborales para que este circulo vicioso se transforme en virtuoso. Pero el estado decide poner a la gendarmería en los limites del barrio, creando un simbolismo que refuerza la percepción de violencia de los de afuera y dejando, para no contradecir la lógica de pensamiento, que adentro, la violencia se retroalimente.

Sebastian Florindo

Cacerolazo por el dengue

por Sebastian Florindo Email

Cacerolazo por el dengue

Vivo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Desde 2000 argentina se convirtió en un país de piquetes y cacerolazos. Piquetes por las chapas en Guernica que afectaba a gente de pocos recursos eran vistos por los ricos como salvajadas, cacerolazos por la incautación de ahorros durante el gobierno de De La Rua era visto como una sociedad que aprendía a participar.

Los años pasaron y el doble estándar sigue aplicando, me acuerdo en el 2008 con la resolución 125 el campo protesto, la ciudad lo acompaño. En ese momento creí y creo que la protesta del campo era legítima, hubo cacerolazos y pedido de exilio al matrimonio K. La verdad parece ser que no se avanzo nada humanamente. ¿Por qué hoy no hay un cacerolazo por el dengue?

Las victimas del dengue son los pobres, pobres que por paradójico que sea, pueden tener millones de dólares y por habitar en El Chaco o Catamarca siguen siendo marginales. ¿Dónde quedo el espíritu ciudadano que asomaba en 2001?

Nicolás Maquiavelo, ante el horror de muchos, decía “el hombre olvida mas fácil la perdida del padre, que la perdida de la fortuna”. El horror no debieran ser las palabras de Maquiavelo, sino la diaria convalidación. Por ahorro cacerolazos, por muertes, silencio, silencio que en algún punto es cómplice ¿No es trágico?

La inseguridad no es solo cuando un delincuente mata, la inseguridad también es la pasividad de los respetables ante los males cotidianos y no cotidianos. Quiero un país mas seguro, pero que sea para todos, para los niños, ellos son inocentes, no tienen responsabilidad de la situación actual, pero sin duda son los primeros en pagar tributo a la inoperancia socio – política.

Me cuesta sacar conclusiones más allá de la tristeza, pero creo que debiéramos reflexionar. ¿Por qué hoy no hay un cacerolazo por el dengue?

A un año de la tragedia

por Sebastian Florindo Email

A un año de la tragedia

El viernes 30 de diciembre de 2005 a la madrugada estuve en el santuario de Once y sin pensarlo termine acongojado. Realmente no puedo entender como chicos de 12 años murieron. Creo que esas son las verdaderas victimas, por mas que no sea

políticamente correcto decirlo. Seria muy importante que haya justicia, que acusar a Ibarra no implique la inocencia del que prendió la bengala, que la condena a Chaban no sea la exculpación de todos aquellos que callaron, que de una manera u otra fueron cómplices, sean policias, funcionarios o amigos de los que en afan de divertirse, con una sonrisa cómplice, se olvidaron de lo mas importante, LA VIDA. Por que no puedo entender como la muerte parece expiar todos los pecados, como una madre deja a una criatura en una guardería improvisada en un baño. Por que no puedo entender como hay gente que siga apoyando a Ibarra o Callejeros, por que no puedo entender como muchos siguen como sin nada espero que alguien me lo pueda explicar. Por que quiero entender tantas cosas me entristezco.

Quiero soñar, quiero soñar que mas alla de la justicia penal o civil haya una justicia ética, que nos demos cuenta que cada uno de los mas de 194 muertos no son iguales. Que había niños realmente inocentes, indefensos. Quiero soñar que esto si de algo puede servir, que sirva para tener una mejor sociedad, llena de ciudadanos mas responsables, donde la vida sea mas importante que un rato de diversión. DONDE LO JUSTO SEA DE TODOS POR QUE TODOS APLICAMOS LA JUSTICIA EN LO QUE NOS CORRESPONDE, NO POR QUE ESPERAMOS QUE OTROS LA APLIQUEN, quiero soñar con esto.

Sebastian Florindo