Tags: menem

Sobre la locura en la política

por Sebastian Florindo Email

Sobre la locura en la política




Albert Einstein definía a la locura, como querer obtener distintos resultados aplicando la misma acción en contextos diferentes.

Bajo esta definición de la locura Argentina pareció y parece estar gobernada por locos, con consecuencias desastrosas. Cuando Menem hizo pasar al país de un sistema de cambio libre a la convertibilidad en agosto de 1991, fue una medida sumamente necesaria. Se venia de una hiperinflación de mas de 5.000 % en 1989 que si bien había bajado un poco al principio de su gobierno, no lograba llegar a niveles aceptables. La hiperinflación tenia consecuencias socioeconómicas como saqueos en supermercados debido al deterioro del salario de las clases trabajadoras que no llegaban a fin de mes, aumento de los negocios especulativos, declinación del ahorro y la inversión con un deterioro de la economía a largo y mediano plazo además de costos económicos debido a la imprevisibilidad. Fijar por ley el valor de la moneda fue una garantía que la gente supo aceptar y se disminuyo el caos. Para sostener la moneda era necesario contar con reservas, las cuales se consiguieron mediante prestamos internacionales y privatizaciones. Ya en 1994 el país contaba con reservas de sobra para mantener la moneda y el país pudo sobrevivir al efecto tequila sin devaluar. Pero con una inflación mayor que los Estados Unidos, principal referente económico, y la moneda atada al dólar de aquel país, Argentina perdía capacidad de exportación y las importaciones se volvían mas fáciles lo cual significaba que salían divisas del país que se compensaban con mas créditos internacionales. En una época de la convertibilidad la Argentina podía sostener un dólar de hasta 0.80 pesos lo que hubiera implicado una reevaluación, evento poco común en la historia del estado, es decir la Argentina podía salir de la convertibilidad, soportar una corrida especulativa y aun así mantener a la moneda, pero se insistió en el mismo sistema, hasta que las reservas se fueron drenando por el desbalance del comercio internacional y cuando se salió, ya no se podía mantener, ni la moneda, ni el sistema financiero desatándose otra vez el caos en el país.

Este caos se podría haber evitado cambiando la política a tiempo.
En el gobierno de Duhalde-Kirchner nos encontramos con una política de sesgo socialista, si bien opuesta a la Menemista cuenta con la característica de que cuando fue realizada, en un país sumido en una nueva crisis, era la única salida posible. El Estado se encontraba otra vez con hambre y violencia en sus calles con costos económicos y sociales que iban a ser de largo plazo. La política de asistencialismo social, default y devaluación era lo único que se podía hacer. El default para no seguir drenando divisas del país en una situación ya critica, el asistencialismo para calmar el caos social reinante y la devaluación para poder redistribuir las pocas divisas en alimentos que se cotizaban medianamente en moneda local. En lo que va del gobierno de Kirchner se cambio de una ayuda social basada en repartos de “ingresos” a las familias mas pobres a un sistema de mantenimiento de precios por medio de acuerdos, subsidios y congelamientos de precios unilaterales. El consumo aumento en gran medida debido a quitas de ingresos que se realizan al sector productivo. Esta transferencias de ingreso en momentos de plena crisis es necesario pero pasada esta puede sobrecalentar la economía, generando inflación y debido a la quita de ingresos al sector productiva este disminuye la inversión comprometiendo el desarrollo futuro. A esta altura ya empieza a ser hora de cambiar de política, de no ser así no se tendrán las inversiones necesarias para abastecer de energía al creciente consumo, ni el transporte necesario para transportar la creciente cantidad de pasajeros y mercaderías comprometiendo la producción. Creo que ya es hora de modificar la política nacional a fin de asegurar el desarrollo futuro.

El país mejoro con la política de Kirchner como mejoro en los primeros años de la convertibilidad de Menem pero querer obtener distintos resultados aplicando la misma acción en contextos diferentes se llama locura.

Sebastián Florindo
2 de enero de 2007

¿Cristina presidenta?

por Sebastian Florindo Email

¿Cristina presidenta?

La primera dama se ha proclamado presidenta de todos los argentinos en primera vuelta, pero analicemos la legitimidad de este triunfo.

Antes de empezar me parece importante resaltar los requisitos para que con la primera vuelta alcance, 1) llegar al 45 % de los votos ( ósea si mas de la mitad esta en contra igual se es presidente en la primera vuelta ) o 2) Superar el 40 % y aventajar al segundo por mas del 10 %. Como por los resultados oficiales la formula “Frente para la Victoria” alcanzo el 44.92 % la primera opción no la analizare de momento. La pregunta tampoco seria acertada pensar si Elisa Carrio llego al 34.92 % porque 22.95 % esta muy lejos; entonces la única pregunta que queda es analizar como Kirchner llego al 44.92 %.

Hechos

El porcentaje de votantes no llego al 72 % muy por debajo del 80 % histórico, algo curioso en un día en el que la situación climática en los distritos con mas votantes fue buena.

Los votos que saco Cristina Fernández de Kirchner a nivel nacional fueron 8.210.000 aproximadamente, sobre un total de 27.090.000 empadronados, es decir que con una calculo directo a Cristina la voto solo el 30.30 % de las personas habilitadas para los comicios.

Distrito por distrito se puede analizar que porcentaje del padrón que la voto

cristina presidenta

Además hay que analizar los casos puntuales, la buena elección en la provincia de Formosa con el 44.03 % del padrón es objeto de muchas denuncias. El programa “Telenoche Investiga” mostró como en esa provincia a las comunidades originarias se le retenían documentos y las poblaciones eran obligadas a votar a ciertos candidatos a cambio de prebendas o por amenazas.

En muchos lugares del Gran Buenos Aires se denuncio la falta de boletas de la oposición, lo que sin dudas favorece al oficialismo, como se observo mas arriba el no voto y el voto en blanco infla los porcentajes. Mientras en los cómputos oficiales el 40% de los votos era superado en 19 provincias y el 45 %, necesario para ganar en primera vuelta, según cálculos oficiales era superado también en 19 provincias, con porcentaje sobre padrón esto se cae a superar el 45 % solo en 3 provincias y superar el 40 % en 8, siendo de las provincias mas importantes solo alcanzado el 40.05 % en Mendoza, estando en Santa Fe, Provincia de Buenos Aires, Capital Federal, y Córdoba bastante por debajo del 40 % sumando estas provincias mas del 60 % del electorado, llegando apenas al 30.54 % en provincia de Buenos aires a casi 10 puntos de lo mínimo necesario para ganar en primera vuelta.

En las principales ciudades del país, donde la competencia electoral es mas competitiva, valga la redundancia y el clientelismo tiene menos peso los resultados fueron los siguientes :

cristina presidenta

Análisis

Casi un 70 % de los electores no la eligieron a Cristina, del 30 % que la eligió muchos de los votos son sospechados. En las elecciones del 2003 Nestor Kirchner habia sacado menos del 23% de los votos, es decir llego a la presidencia con un aval menor al 20 % y saliendo en segundo lugar. Pero como el 2003 el ex – presidente Menem sabia que no iba a sumar votos mas allá de los sacados en primera vuelta, aunque haya ganado, ya que los que no lo votaron en primera vuelta difícilmente lo hubieran votado en segunda vuelta, ahora el análisis seria similar. En una hipotética segunda vuelta Cristina no hubiera sacado muchos mas votos de los que saco en la primera vuelta, por que el que voto por la oposición en primera vuelta, es mas fácil que concentre el voto en el candidato opositor a que lo cambie al oficialismo.

Estos fantasmas de fraude pueden volver o no, puede crear legitimidad mediante el ejercicio de su mandato como lo hizo su esposo. Pero mas allá del éxito a mi entender la democracia ha sido jaqueada y esto no esta bien. Respetar el mandato y deseo popular debe ser un eje capital de todo gobierno, algo que con un 30 % de los votos no se logra. La argentina a mi entender no puede seguir aceptando hechos lamentables solo por que ve una mejora económica. En 1995, cuando Menem fue reelecto, el país estaba mejor económicamente que cuando asumió en 1989. Los atentados a la embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994 parece que no tuvo peso en la elección de 1995, pero luego vino la explosión de la fabrica militar de Rió Tercero en el mismo noviembre de 1995, es decir entre la reelección de Menem y la asunción. Las denuncias de corrupción tampoco le quitaron a Menem su segundo mandato. Los resultados finales ya lo sabemos, aunque la economía estaba mejor. Hoy la economía esta mejor que cuando asumió Nestor Kirchner, pero eso no nos debe hacer olvidar de la bolsa de Micelli, el caso Skanka, la muerte de pobladores del Chaco por inanición o el fraude en Formosa. No se puede confiar que la Presidenta “electa” va a tener un camino fácil. Menem gano con mas porcentaje en el 1995 pero ya en 1997 perdió en las elecciones legislativas. No nos engañemos, no sigamos a lideres, defendamos la Patria y la Justicia

4 de noviembre de 2007
Sebastián Florindo