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Sobre el mito de la libertad de prensa

por Sebastian Florindo Email

Sobre el mito de la libertad de prensa

Uno de los fundamentos del mal llamado sistema democrático es la libertad de prensa. Este derecho implica la libre circulación de ideas y noticias. Analizando esta libertad nos encontramos con distintas objeciones.

Por un lado, la libertad esta truncada por los mismos sujetos que no cuentan con las capacidades para acceder a las distintas informaciones, y por el otro lado a los que podemos llamar productores de noticias.

Los receptores encuentran limitaciones fácticas, por ejemplo el analfabetismo para acceder a los medios impresos. Y por el otro están las limitaciones en la comprensión. Estas limitaciones dependen también en parte de los productores, que pueden utilizar lenguaje grandilocuente y técnico que escapa a la comprensión de la mayoría de los mortales.

Hasta acá se analizaron cuestiones técnicas dejando de lado las ideológicas, que son las que son realmente materia de análisis comúnmente. Listas negras que funcionan durante las dictaduras fueron y son el objeto de repudio colectivo, ya que el gobierno, mediante la coerción limitaba la expresión.

Hoy en democracia, y con un grado de “libertad” mayor nos encontramos que la libertad de prensa no es tal. Los censores oficiales apoyados en ideologías fueron sustituidos por censores privados fundados sobre el lucro económico que utilizan a expertos en mercadotecnia y lobbystas como herramientas para maximizar las utilidades. ¿Quién podría negar esta realidad?

En lo visto hasta acá pareciera que el discurso de la libertad de prensa es solo un discurso utilizado por oligopolios y Trust en contra de otros sectores sociales. La necesidad de ampliar mercados y eliminar competidores implica la replicación de noticias en medios que se presentan ante la sociedad como competidores.

Si la democracia se fundamenta en gran parte en la libertad de prensa, y esta libertad es lo dicho hasta aquí, se esta en un grave problema ¿Qué democracia puede ser real si su base es falsa?

Por suerte no todo es tan oscuro y hay esperanza en las nuevas tecnologías con Internet a la cabeza que permite a más personas emitir sus noticias o pensamientos, con minima inversión, ampliando el abanico de posibilidades a los consumidores. Sin lugar a dudas esto no es suficiente, sigue habiendo millones de analfabetos tecnológicos que no pueden participar de esta tecnología. Por lo tanto, todo gobierno que se jacte de republicano y democrático no puede obviar la educación de las masas.

Sebastian Florindo
17 de diciembre de 2008

Violencia en la Argentina

por Sebastian Florindo Email

Violencia en la Argentina


La violencia en la Argentina tiene diferentes soluciones, pero todas implica la aceptación de la misma y la decisión de cambiar la situación actual.

En los últimos meses en la Argentina se pregunta como se combate la violencia en el fútbol. Pero cuando uno recorre las calles de Buenos Aires se da cuenta que la situación es mucho mas complicada. Se encuentra a la agresión en todo momento y lugar, desbordes en estaciones de trenes por el mal servicio de estos, intentos de linchamientos a supuestos criminales por la lentitud o mal accionar de la justicia, etc. Pero la violencia no se da solo en episodios sociales, la sociedad argentina se esta acostumbrando a la institucionalización de la violencia. En la Argentina del 2006 los civiles ya no son el único actor violento. Las empresas engendran violencia cuando hacen caso omiso a los justos reclamos de sus clientes ante servicios que cada vez andan de manera mas deficiente, cuando la dificultad para reclamar ante los organismos que deben controlar se vuelve insostenible, la presión por algún lado explota. Esta es una sociedad que aprendió que el estado actúa solo cuando un reclamo se hace mediático y ahí los tiempos burocráticos desaparecen. La sociedad también aprendió que para lograr hacer mediático algún reclamo hay que usar alguna técnica que casi siempre incluye la coerción, que va desde un corte de calle hasta una movilización que muestra su fuerza aunque sea a nivel electoral.

La violencia en el fútbol se puede ver como sintomático y no se va a poder frenar si no se eliminan las verdaderas causas. No existe posibilidad de éxito si no se modifican las bases del sistema socio-estatal. Estatalmente no se puede esperar una solución mágica cuando no existe seguridad y hay temor de la población a denunciar o a actuar. La sociedad argentina por miedo ha perdido el poder de veto. Se sabe que los llamados violentos del fútbol como otros tantos tienen una vida en la cual el entorno social los acoge como si nada estuviera mal, por que si bien ese “todo esta bien” muchas veces se apoya en el miedo, otras veces ese “todo esta bien” se apoya en una solapada complicidad.

La sociedad argentina podrá ser menos violenta solo con una conjunción de seguridad brindada por el estado y un cambio de actitud de todos.
Muchos grupos sociales están en contra de la represión policial y postulan que la solución esta en tomar medidas preventivas que vayan de la mano de la justicia social - algo que comparto totalmente - pero la situación actual es esta y hay que actuar a partir de acá sin culpar eternamente al pasado. Las soluciones deben contemplar tanto los ideales de la no represión como la seguridad de todos los habitantes de esta tierra que se llama Argentina.

29 de noviembre de 2006
Sebastián Florindo