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Un argentino en el sur

por Sebastian Florindo Email

En la ruta 3 al sur, mas al sur no podría ir sino escuchando a Victor Heredia y reservando hasta siempre comandante para el faro del fin del mundo. Ahora estoy en el norte del Chubut pensando ¿qué cerca me queda la Quiaca? Me queda cerca simplemente porque estuve. Si señores soy yo, al que le negaron la bandera de ceremonia en la primaria, simplemente por ser distinto; soy yo el que se fugo de este país llamado Argentina por no sentirse respetado en su ser. Soy yo el mismo que no tuvo derecho a hablar por televisión por ser distinto... por pronunciar mal. En dos días habré estado en cada provincia de este inmenso país y no puedo entender, aquí, el hambre y la pobreza. Si soy sincero, estoy llorando mientras el sol patagónico pega en mis ojos. Hoy aun duele, aquel séptimo grado donde fui el ultimo para llevar la bandera de ceremonia. Creo que se que si miro el turismo Argentina es un país rico, hagamos una nación de valor agregado. Si veo los campos veo alimento, no tengamos hambre, si veo lagos y ríos, veo pureza, no la contaminemos, si veo ciudades veo creatividad, ingenio y desarrollo, no las hagamos miserables, si veo desiertos sabemos bien que son buenos para la salud de muchos, usémolos,si veo túneles veo cuando fuimos la vanguardia mundial en subterráneos, pero si miro el cielo pienso en Jorge Newbery y en lo que significo para el mundo. Quiero que cumplamos con la Constitución y abramos las puertas a los inmigrantes, no como decía Sarmiento, sino a Todos, acá se puede acobijar a mucha gente. Esta netbook donde escribo, podría haber sido hecha en Tierra del Fuego y con la misma calidad, hagámoslo, es nuestra obligación. Tenemos el tren de las nubes y el del fin del mundo ¿no podemos tener a todo el país conectado? Veo por la ventana kilómetros y kilómetros vacíos, somos 44 millones, pero podríamos ser cientos de millones, Y viviendo bien, haciendo autos en Rosario, aviones en Córdoba, barcos en La Plata, acero en Puerto Madryn y Campana, educación y cultura en Salta y Tucumán, medicina e investigación en Jujuy, energía pura eolica en La Pampa, El Chubut y Santa Cruz. Tenemos uvas para hacer buenos vinos en San Juan y Mendoza, música en todos lados, comidas que son admiradas en todo el mundo. Si se hizo el cablecarril mas largo del mundo en Chilecito ¿por qué no hay turismo internacional? La minería debería ser con respeto al medio ambiente, tenemos de sobra para eliminar la pobreza. Y que no me vengan con el cuento de la deuda externa. Es fácil pagarla ¿acaso lo dudan?
Cuanto que decir carnavales en Humahuaca, Corrientes y Gualeguaychú, empanadas en Salta y Tucumán, alfajores en Mar del Plata, Rosario, Córdoba y Santa Fe, pesca en Entre Ríos, enseñanza de comercio internacional en Formosa, lugares para tratar el asma en Córdoba San Luis y La Rioja. Pesca y energía hidroeléctrica en El Neuquen, carbón en Santa Cruz, curación por baños termales en Santiago del Estero y Entre Ríos, petróleo en El Chubut y Santa Cruz, gas en El Neuquen. Madereria sustentable en El Chaco, aca hubo gigantes ferroviarios para estaban a la vanguardia el mundo en Tolosa, Junin Ferreira, Tafi Viejo, Chascomus...proveían a todo Sudamérica, lo hicimos, lo podemos hacer. Acá se hicieron médicos como Rene Favaloro, ingenieros, físicos, químicos, filósofos que alguna vez asombraron al mundo, arqueólogos como Florentino Ameghino, pensadores como Alejandro Korn.
Pero no todo es bueno, nos pesa haber alojado nazis, despreciado a los pueblos originarios y a nuestros vecinos, nos pesan las luchas internas, las masacres, los desaparecidos, la justicia ausente, los políticos corruptos, los sindicalistas enriquecidos, ,los empresarios rentistas y no innovadores, los profesionales que solo lucran con un pw
pergamino y no lo honran.

Todo esto es la tierra austral llamada Argentina ¿lo sabia? Usted es parte de la decisión sobre el futuro.
Desde la patagonia, Sebastián Florindo. Una persona que muchas veces se sintió negado en su tierra.

Finalizado 7 am

El argentino promedio no esta en contra del delito

por Sebastian Florindo Email

El argentino promedio no esta en contra del delito

El Argentino promedio no esta en contra del delito, esta frase, chocante de por si, pretende introducirnos en una meditación. Como puntos aclaratorios diré que cuando me refiero al “argentino” hablo de la mayoría de la población y por delito tomare a toda la violación de las normas.

Hoy esta muy de moda, impulsado por los medios masivos de comunicación, hablar de imputabilidad de menores y penas mas duras, llegando incluso al pedido de pena de muerte.

En una situación habitual en la Metrópoli de Buenos Aires podemos analizar un caso testigo, del cual se puede extraer una lógica que se repite en otros ámbitos.

Un colectivo va con exceso de velocidad, sin detenerse donde los pasajeros desean subir. En general esta violación de las normas genera que los pasajeros varados insulten o hagan gestos, y dada la oportunidad (Por ejemplo que el colectivo sea detenido por un semáforo o por el trafico), llegar hasta el medio de transporte y golpear la puerta, a veces con violencia; en este caso es claro que las victimas que quedan varadas reaccionan.

Del colectivero infractor, siendo alguien que no acata las normas, no se puede esperar mucho, las autoridades de transito suelen estar ausentes o en caso de que estén suelen mirar para otro lado, estas cosas se han dicho mucho, pero se puede ir mas allá. ¿Qué pasa con los pasajeros que están en el medio de transporte? Cualquiera sabe que los pasajeros, en general, no solo no alzan la voz en señal de protesta, sino que suelen quedar complacidos por que llegaran a destino más rápidamente. Hasta acá parece claro que lo que importa para pasar a la acción es ser victima y no que se viole la norma.

Este argumento de que al argentino no le molesta el delito sino ser la víctima, se podría objetar diciendo que en las marchas por pedido se seguridad hay mucha gente, que sin ser victima, participa. Esto me parece que no es tan así, ya que la persona que acompaña, generalmente se siente victima por un sentimiento de empatía. La muy oída frase “a cualquiera le puede tocar” no hace mas que confirmar que uno “salta” solo cuando se siente víctima y si no prefiere no meterse, y una sociedad funciona bien, solo en marcos de solidaridad y respeto, cuando un individuo se preocupa hasta por lo no puede afectar. Este no meterse muchas veces implica una complicidad por omisión y no seria complicidad en el caso de que alzar la voz imponga un gran riesgo para la persona.

Ahora veamos, somos cómplices por omisión, y no solo eso, sino que nos solemos sentir reconfortados cuando de la violación a la norma obtenemos un beneficio (Cuando el colectivo no le para a los demás llegamos más rápido). Este es el problema social con el delito, a mi entender. Porque es entendible que los delincuentes delincan, eso los define como tales, pero si hay 30.000.000 de cómplices, aunque sea por omisión, en el país (excluyo a los menores por su imputabilidad) el tema se complica.

El artículo 108 del código penal argentino dice:

Art.108.- Será reprimido con multa de $ 750 a $ 12.500, el que encontrando perdido o desamparado a un menor de diez años o a una persona herida o inválida o amenazada de un peligro cualquiera, omitiere prestarle el auxilio necesario, cuando pudiere hacerlo sin riesgo personal o no diere aviso inmediatamente a la autoridad.
(texto originario con la modificación dispuesta por la ley 24286 en cuanto al monto de la multa).”

Este articulo refuerza la idea de que el delito esta mucho mas extendido de lo que pretendemos. ¿Cuánta gente circula por Retiro a Constitución? ¿Cuántos prestan auxilio a los niños de la calle? Parecería que para la gente “de bien” hay “no delitos”, que son los que no los afectan ni directamente ni empáticamente y delitos malos, que son los que les puede suceder. Así creo que no se puede combatir la criminalidad, porque simplemente toda la sociedad esta inserta en el sistema criminal y ayuda a su reproducción.

Sebastian Florindo

26 de abril de 2009